Entradas

Mostrando las entradas con la etiqueta pan casero

Receta de Pan de Boniato Casero Suave y Esponjoso

Imagen
  Pan de boniato casero: el sabor sencillo de la vida en el campo Hay recetas que alimentan el cuerpo y otras que también alimentan el corazón.  El pan de boniato casero pertenece a las dos categorías. Prepararlo me hizo recordar una vez más lo especial que es poder disfrutar de los frutos de la tierra.  En esta ocasión utilicé boniatos cosechados en casa, cultivados con paciencia y dedicación.  Además, los huevos que formaron parte de la receta fueron un regalo de mis gallinitas, que cada día aportan su granito de arena a esta vida sencilla que tanto disfruto. Mientras amasaba, pensaba en cómo las cosas más simples suelen ser las que más felicidad nos brindan.  No hacen falta ingredientes complicados ni técnicas difíciles.  Con un poco de tiempo, cariño y buenos productos es posible obtener un pan suave, esponjoso y lleno de sabor. El aroma que inundó la cocina durante la cocción fue uno de esos pequeños regalos que nos ofrece la vida cotidiana.  ...

Pan Casero con Masa Madre - Recuerdos del Campo

Imagen
Pan casero, levadura madre y recuerdos que no se borran Hay aromas que te quedan en la piel. En la ropa. En la memoria. El del pan recién salido del horno es uno de esos. Pero no hablo del pan de paquete, ni del que se compra. Hablo del otro. El que se amasa en casa. El que vi hacer desde chica, una y otra vez, en la cocina de mis abuelos. En casa no se compraba pan Se amasaba. Una o dos veces por semana, como parte de la vida. No era algo especial. Era algo natural. Como prender el fuego o dar de comer a las gallinas. Mis abuelos siempre guardaban un pedazo de masa del pan anterior. Esa era su levadura. La noche antes de amasar, la ponían en un platito con agua tibia y un poquito de azúcar. La dejaban tapada con un repasador, tranquila, haciendo su trabajo. Y al otro día ya estaba burbujeando, lista para despertar la harina. El amasijo Usaban una batea grande. Ponían 8 kilos de harina, hacían un huequito en el medio y ahí iba la levadura. La sal se echaba por fuera, con cuidado, que n...