Todo vuelve: Hay que sembrar cosas bonitas en la tierra y en la vida
🌱 Todo vuelve A veces, cuando estoy en la huerta, me quedo mirando las semillas en mis manos antes de ponerlas en la tierra. Son tan pequeñas, tan frágiles… y sin embargo guardan adentro una fuerza increíble. Una promesa de vida. Las cubro con la tierra, y pienso en algo que siempre me repito: todo vuelve. La tierra tiene esa manera sabia de enseñarnos sin decir nada. Nos devuelve exactamente lo que le damos. Si la cuidamos, si la regamos con paciencia, si la tratamos con respeto, nos regala brotes nuevos, frutos dulces, flores que parecen sonreír con el sol. Pero si la descuidamos, si la agotamos, si no la escuchamos, también nos lo muestra. Nos enseña que no hay atajos, que nada crece sin amor. Y creo que con la vida pasa lo mismo. Cada gesto, cada palabra, cada intención que sale de nosotros es una semilla. Algunas florecen rápido, otras tardan mucho, pero tarde o temprano, todas vuelven. Lo bueno y lo malo. La alegría que dimos, la ayuda que ofrecimos sin esperar nada… eso vuelve....